Hola,
Hay preguntas muy simples que se vuelven imposibles dentro de un consultorio. ¿Qué cenaste el martes? ¿A qué hora empezó el malestar? ¿Fue antes o después del café?
Entender la salud digestiva es más difícil de lo que parece. Lo que comes hoy se siente mañana, los síntomas rara vez tienen una sola causa y, cuando por fin tienes cita, la memoria no alcanza para reconstruir semanas enteras.
A mí me pasó. Soy Mauricio, y así nació Stomi.
La consulta en la que no supe responder
Hace tiempo fui con un gastroenterólogo por mi salud digestiva. Sentía malestares, pero nada tan claro como para explicarlo en dos minutos.
Me preguntó lo básico: qué comía, a qué hora, si hacía ejercicio, qué pasaba después de comer. Le conté mis hábitos como pude, a medias, de memoria.
Y ahí viene lo que no esperaba: aun con toda mi buena intención, no alcanzó para saber qué tenía. Faltaban registros: no sabía qué había comido exactamente, a qué hora, ni qué pasó después. Mi médico no tenía con qué trabajar, y yo salí con más dudas que respuestas.
Primer intento: una tabla en Notion
Entonces hice lo que haría cualquiera: abrí Notion y armé una tabla. Una fila por día, columnas para desayuno, comida, cena y algo adicional.
Los primeros días fue perfecto. Después empezó a pesar: abrir la tabla, acordarme de lo que comí, escribirlo a la hora correcta. Se me olvidó un día, luego otro, y poco a poco lo dejé. Al final nunca lo completé.
El problema nunca fue saber que registrar ayudaría. El problema fue sostenerlo el tiempo suficiente para que sirviera. Una hoja de cálculo te pide mucho esfuerzo y te devuelve muy poco.

Segundo intento: construir lo que me faltaba
Quise volver a intentarlo, pero esta vez entendí que el problema no era la disciplina, era la herramienta. Un diario de salud tiene que ser tan fácil que no cueste trabajo, y tiene que ir más allá de listar comida: qué pasó después, cómo dormí, si me moví, cómo me sentí.
Así que decidí hacer mi propia app. Una que me ayudara a llevar el registro sin esfuerzo, a ver patrones que yo solo no veía y, sobre todo, a llegar con mi médico con datos en lugar de recuerdos.
Lo que los datos mostraron
Funcionó. Con registros constantes, por fin pudimos saber qué estaba pasando, cómo atenderlo y qué hábitos mejorar.
Los datos ayudaron a identificar problemas que no se veían a simple vista, de esos que nunca aparecen cuando intentas recordar tu semana en la sala de espera. La consulta dejó de ser adivinanza y se volvió una conversación con contexto.
Por eso nació Stomi
Después de vivirlo, entendí que no era el único. Mucha gente llega a consulta con recuerdos borrosos y sale sin respuestas claras, no por falta de ganas, sino por falta de información ordenada.
Stomi existe para eso: ayudarte a registrar tu día sin fricción, descubrir pistas en tus propios hábitos y llevar a tu médico un panorama completo. Mientras tú vives tu día, Stomi organiza lo importante y te ayuda a ver lo que de otro modo se pierde.
No diagnostica ni sustituye la atención médica, y no toma decisiones por ti. Te da el contexto para entenderte mejor y para que esa conversación con quien cuida de ti sirva de verdad. Creemos que registrar debe llevar a la acción, no solo a acumular datos.
Apenas estamos al comienzo de este camino, pero creemos en un futuro donde las personas entienden su cuerpo con claridad y llegan a su consulta preparadas.
Gracias por ser parte de esto.

Mauricio LópezFundador, Stomi